miércoles, 20 de noviembre de 2013

Al comenzar el día...

Himno de la mañana,
Esto dice Dios al hombre
antes que el día comience:
Que el pan no venga a tu mesa
sin el sudor de tu frente.


Ni el sol se te da de balde,
ni el aire por ser quien eres:
las cosas son herramientas
y buscan quien las maneje.



El mar les pone corazas
de sal amarga a los peces;
el hondo sol campesino
madura a fuego las mieses.



La piedra, con ser la piedra,
guarda una chispa caliente;
y en el rumor de la nube
combaten el rayo y la nieve.



A ti te inventé las manos
y un corazón que no duerme;
puse en tu boca palabras
y pensamiento en tu frente.



No basta con dar las gracias
sin dar lo que las merece:
a fuerza de gratitudes
se vuelve la tierra estéril.» Amén.


lunes, 21 de octubre de 2013

Para oración de la mañana.

                               Dejado ya el descanso de la noche...

Dejado ya el descanso de la noche,
despierto en la alegría de tu amor,
concédeme tu luz que me ilumine
como ilumina el sol.

No sé lo que será del nuevo día
que entre luces y sombras viviré,
pero sé que, si tú vienes conmigo,
no fallará mi fe.

Tal vez me esperen horas de desierto
amargas y sedientas, mas yo sé
que, si vienes conmigo de camino,
jamás yo tendré sed.

Concédeme vivir esta jornada
en paz con mis hermanos y mi Dios,
al sentarnos los dos para la cena,
párteme el pan, Señor.

Recibe, Padre santo, nuestro ruego,
acoge por tu Hijo la oración
que fluye del Espíritu en el alma
que sabe de tu amor. Amén.

                              http://www.youtube.com/watch?v=sgsbaye2cJ0

jueves, 23 de mayo de 2013

Ocurrencias e imágenes lapidarias de Francisco.

"Pero también están los cristianos de salón, ¿no? Los educados, los que tienen todo bien, pero que no saben hacer hijos de la Iglesia con el anuncio y el fervor apostólico. Hoy podemos pedir al Espíritu Santo que nos dé este fervor apostólico a todos nosotros y que nos dé la gracia de fastidiar las cosas que están demasiado tranquilas en la Iglesia, la gracia de avanzar hacia las periferias existenciales. ¡Tanto necesita esto la Iglesia!"  (16.05.2013, Basílica de Santa María la Mayor)
http://www.aciprensa.com/noticias/la-iglesia-necesita-fervor-apostolico-y-no-cristianos-de-salon-dice-francisco-44471/#.UZ3PrrWpUkg
¡La Iglesia debe ser corajuda! ¡Todos nosotros debemos ser corajudos en la oración, confiando en Jesús! Y debemos tener el coraje de meternos con nuestras pequeñas cosas, con nuestros celos, nuestras envidias, con el arribismo, con el avanzar egoístamente.  En todas estas cosas, porque esto no hace bien a la Iglesia. Jesús –por decirlo un poco fuertemente– nos desafía y nos dice así. ‘Cualquier cosa que pidan en mi nombre lo haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo’. Si me piden cualquier cosa en mi nombre, yo la haré… ¡Qué fuerte es esto!¿Tenemos este coraje en la oración?"  (3.05.2023, Capilla de Santa Marta)
La Iglesia "es una comunidad del ‘sí’ y de varios ‘no’ que son consecuencia de este ‘sí’.  Que el Espíritu Santo "nos defienda de la tentación de convertirnos en puritanos, en el sentido etimológico de la palabra, de buscar una pureza para-evangélica, una comunidad del ‘no’. La primitiva Iglesia, en la que no se ponían de acuerdo  sobre la acogida de los paganos, "era una Iglesia del ‘no: no se puede, no, no; no se debe’ y una Iglesia del ‘sí, pero…’. Si pensamos en algo positivo, abrámonos. Es el Espíritu, quien nos abre la puerta".  (2.05.2013, capilla de Santa Marta)

martes, 7 de mayo de 2013

El Espíritu Santo en la acción de la Iglesia.

La promesa del Espíritu se ve cumplida.
En este tiempo pascual, la Iglesia nos propone las lecturas de Hechos de los apóstoles y del discurso de Jesús en la Cena. Tanto en unas como en otras, el Espíritu Santo cobra protagonismo, pues está comenzando el tiempo de la Iglesia: la era del Espíritu, que el Padre y el Hijo derraman sobre sus fieles.

En el siguiente artículo de Scribd, se recoge un sencillo estudio sobre el tema:
               
                             Pincha aquí: Ver...

domingo, 5 de mayo de 2013

María Desatanudos.

Una devoción mariana para momentos difíciles.
María Santísima, la mejor de las madres, conoce muy bien los nudos que nos atan a pecados y problemas que parecen no tener solución. La devoción mariana, actualmente propagada por el mundo y muy especialmente en Argentina, tiene su origen en la parroquia de San Peter am Perlach (Ausburgo), donde se venera una imagen de Johann Melchior G. Schmittdner (año 1700).

El actual Papa Francisco, recogió varias estampas de esta pintura en un viaje de estudios a Alemania en los años 80, y difundió su devoción en Buenos Aires. En la imagen, María rodeada de ángeles pequeños  y bajo la luz del Espíritu Santo, está pisando la cabeza de la Serpiente y va desatando los nudos que le acerca un ángel, mientras otro de ellos, a su derecha recoge las cintas estiradas. En la parte baja del cuadro se ve a un hombre que camina a oscuras guiado por un ángel, que nos recuerda a arcángel San Rafael guiando a Tobías en su viaje. En esta advocación se considera a la Virgen María protectora frente a problemas matrimoniales y conflictos semejantes.

                       http://www.arguments.es/blogjmj/?p=885

viernes, 3 de mayo de 2013

Pequeño "rosario".

Sugerencia para iniciar en el rezo del rosario.
Una forma de explicar el rosario e introducir a su rezo puede ser utilizar textos adaptados a la edad y formación del grupo (en este caso adolescentes), acompañando la reflexión con el padrenuestro, tres avemarías y el gloria. Como en el rosario, lo fundamental es la meditación del misterio o relato evangélico, mientras se recitan esas oraciones que saben bien. La atención puede ir de las ideas propuestas como reflexión a las palabras que se recitan casi mecánicamente, teniendo como fondo las imágenes que provoca el relato evangélico mencionado.

¡En Nazaret, de Galilea…!
“El ángel Gabriel fue enviado a Nazaret, a una muchacha llamada María”
Dios no buscó la sabiduría de Atenas, el poder de Roma o el esplendor de Alejandría. El poder aplasta, la sabiduría a veces desprecia y el lujo deslumbra; pero no pueden mejorar el mundo. Sólo desde la sencillez... 
              >  Imaginemos a esa muchachita, de unos 13 ó 14 años, haciendo cualquier cosilla en la casa.  Y, de repente, el anuncio insólito del ángel.

                                       Ver la sugerencia completa...

sábado, 30 de marzo de 2013

Stabat Mater dolorosa...


Estaba la Madre dolorosa
junto a la cruz, llorando,
mientras el Hijo pendía.

El origen de este himno litúrgico es incierto: el monje Jacopone da Todi (1228 - 1306), el Papa Inocencio III (1160 - 1216) o San Buenaventura. Se compone de 20 estrofas de tres versos,  respectivamente de ocho, ocho y siete de sílabas, en las que cada par de estrofas riman según el plan AAB CCB.  En muchas ocasiones se encuentran versiones en las que alguna palabra, línea, o incluso estrofa, como es el caso de la decimonovena, ha sido sustituida por otra. Para intentar unificar criterios el Vaticano publicó en 1908 un texto uniforme para uso litúrgico, y una melodía gregoriana elaborada por los monjes de la Abadía de Solesmes. A lo largo de la historia de la música numerosos autores han compuesto algún Stabat Mater, quizás el más representativo sea: PERGOLESI, Giovanni Battista (1.710 - 1.736).

      Canto gregoriano: http://www.youtube.com/watch?v=_D0PWLN0NaU
      Composición de Pergolesi:  http://www.youtube.com/watch?v=mNt13Vw-K6Q

1. Estaba la Madre dolorosa                              1. Stabat mater dolorosa
junto a la Cruz, llorando,                                      juxta Crucem lacrimosa,
mientras el Hijo pendía.                                       dum pendebat Filius.

2. Su alma llorosa,                                           2. Cuyus animam gementem,
triste y dolorida,                                                 contristatam et dolentem,
atravesada por una espada.                                 pertransivit gladius.

3. ¡Oh cuán triste y afligida                              3. O quam tristis et afflicta
estuvo aquella bendita                                          fuit illa benedicta
Madre del Unigénito!                                            Mater Unigeniti.

4. Padecía y se dolía                                        4. Quae moerebat et dolebat,
la piadosa Madre que veía                                    Pia Mater cum videbat
las penas de su glorioso Hijo.                               Nati poenas incliti.

5. ¿Qué hombre no lloraría                               5. Quis est homo qui non fleret,
si a la madre de Cristo viera                                Matrem Christi si videret
en tanto suplicio?                                                in tanto supplicio?

6. ¿Quién no se entristecería                          6. Quis non posset contristari,
si viera a la Madre de Cristo                               Christi Matrem contemplari
dolerse así con su Hijo?                                      dolentem cum Filio?

7. Por los pecados de su gente                        7. Pro peccatis suae gentis
vio a Jesús en los tormentos                              vidit Jesum in tormentis
y abatido por los azotes.                                    et flagellis subditum.

8. Vio a su dulce Hijo                                     8. Vidit suum dulcem natum
Morir abandonado                                              moriendo desolatum,
al entregar su espíritu.                                      dum emisit spiritum.

9. ¡Ea, Madre, fuente de amor,                      9. Eia Mater, fons amoris,
hazme sentir tu dolor,                                       me sentire vim doloris
para que contigo llore!                                      fac, ut tecum lugeam.

10. Haz que mi corazón arda                         10. Fac ut ardeat cor meum
en el amor de Cristo, Dios,                                 in amando Christum Deum,
para que así le agrade.                                       ut sibi complaceam.

11. Santa Madre, te ruego                             11. Sancta mater, istud agas,
que las llagas del Crucificado                               crucifixi fige plagas
traspasen mi corazón.                                         cordi meo valide.

12. De tu Hijo malherido,                              12. Tui nati vulnerati,
que por mí tanto sufrió,                                      tam dignati pro me pati,
reparte conmigo las penas.                                  poenas mecum divide.

13. Que llore piadoso contigo                        13. Fac me tecum pie flere,
compadeciendo al Crucificado                             crucifixo condolere,
mientras viva.                                                   donec ego vixero.  

14. Contigo junto a la Cruz                           14. Iuxta crucem tecum stare,
quiero estar para asociarme                              et me tibi sociare
en tu llanto y tu dolor.                                       in planctu desidero.

15. ¡Oh Virgen la más preclara                      15. Virgo virginum praeclara,
no te entristezcas conmigo,                               mihi iam non sis amara:
y haz que contigo llore.                                      fac me tecum plangere.

16. Que lleve la muerte de Cristo;                16. Fac ut portem Christi mortem,
hazme socio de su Pasión,                                 passionis fac consortem,
y que venere sus llagas.                                    et plagas recolere.

17. Haz que, herido por sus heridas,            17. Fac me plagis vulnerari,
sea embriagado con su Cruz                              fac me cruce inebriari,
y en el corazón de tu Hijo.                                et cruore Filii.

18. Para que no me queme en las llamas,     18. Flammis ne urar succensus
sea yo defendido por ti, Virgen Santa,               per te Virgo, sim defensus
en el día del juicio.                                          in die judicii

19. Cristo, cuando haya de irme,                19. Christe, cum sit hinc exire,
dame, por tu Madre, llegar                               da per matrem me venire
a la palma de la victoria.                                 ad palmam victoriae.

20. Y cuando mi cuerpo muera,                  20. Quando corpus morietur,
concede a mi alma                                          fac ut animae donetur
la gloria del Paraíso. Amén.                             Paradisi gloria. Amen.